28 noviembre 2007

El club me quiere cobrar otra vez el abono íntegro

Cada vez me sorprenden menos las cosas que pasan en el Atlético de Madrid, lo que se cuece en las oficinas del Calderón. No sólo los miembros de la directiva me parecen unos impresentables, sino que ahora se han unido al carro los propios empleados.

Esta tarde, mientras estaba comiendo, me ha llegado un mensaje que ha hecho que se me indigestaran los `maccheronni al forno´ que estaba degustando. Era un SMS del club, en el que me comunicaban que el próximo 5 de diciembre pasarán por el banco el cobro del tercer plazo de mi abono, por un valor de 270 euros. Ahora parece que no contentos con lo que les aboné en los dos primeros plazos –más el `bonus´ por la UEFA y la Copa-, me quieren cobrar el precio íntegro del abono en el Fondo Norte.

Es inaudito. Estoy convencido de que si no llamo o me acerco al estadio a reclamar, me pasarán por el banco los dichosos 270 euros, que es precisamente lo que cuesta mi abono. Yo no sé si es que no les cuadran las cuentas y han decidido que los que tenemos los carnets más económicos aportemos un poco más, pero me parece una broma de mal gusto.

En todo caso, si mi dinero sirve para reforzar la defensa en el mercado de invierno, bienvenido será… ¡Ah, no! Que Cerezo ha dicho que no se va a fichar a nadie. Lo ha asegurado dos veces. Habrá que creerle, porque como todos sabemos, este hombre siempre dice la verdad…

12 noviembre 2007

Un atlético en Praga

Tres días en el centro de Europa dan para mucho. Tanto como para desconectar de la rutina diaria y perder el hilo informativo nacional, desde el “¿por qué no te callas?” del Rey en Chile, pasando por la derrota del Barça en Getafe, hasta el pobre empate del Atlético en Almería.

Lo reconozco. Del 9 al 11 de noviembre he estado “off”. Tres días en Praga, para disfrutar de una de las ciudades más bonitas de Europa, de su excepcional cerveza, incluso de su intenso frío. Lo único negativo, que en los mercadillos del centro no haya ni una mínima referencia al Atlético de Madrid en los típicos imanes que se ponen a la venta, en los que sí aparecen los escudos del Madrid, del Barça, del Valencia o incluso del Sevilla. Una muestra más de que en el viejo continente somos unos desconocidos. Entre lo que fuimos y lo que somos hay un mundo.

En fin, que ayer, durante la espera en el aeropuerto para tomar el vuelo de regreso –con retraso, como ya es norma habitual-, mi padre me informó del empate de los de Aguirre, aunque no me dijo el resultado. Una vez en Madrid, lo primero que leí fue una frase más o menos similar a ésta: “Leo Franco salva un punto para el Atlético”.

Un buen resumen del encuentro, sí señor. Si resulta que el portero argentino, que atravesaba un paupérrimo estado de forma, fue clave para arrancar un punto de Almería, es para apagar e irse. Cómo tuvo que jugar el resto del equipo... Lo dicho, mejor estar en Praga cualquier día, pero más ayer. Por cierto, lamentable la actitud de la defensa en el rechace del penalti. Hasta dos veces llegaron a rematar los andaluces sobre la meta de Leo sin oposición alguna. Inadmisible.

El balance de las últimas jornadas ya no revela una situación tan favorable: Dos encuentros para haber sumado pleno y sólo tenemos un punto en la hucha. La Champions parece más lejos y la verdadera realidad del Atlético, más cerca. La de un equipo con un ataque de lujo y una defensa pordiosera. Al menos ayer consiguió mantener la puerta a cero. Fue lo único positivo de la jornada junto al punto obtenido.

Y ahora, toca afrontar un nuevo –y ridículo- parón de dos semanas por los compromisos de la Selección Española hasta que el próximo día 25, los rojiblancos reciban al Valladolid en el estadio Vicente Calderón. Hasta entonces, es época de análisis y reflexión, y sobre todo, de mejora del funcionamiento de una escuadra que necesitar importantes retoques, fundamentalmente en el plano defensivo.

07 noviembre 2007

Aduladores con precio

En los últimos años, los atléticos estamos acostumbrados a sufrir la presencia en los medios de comunicación de personajes de escasa o nula catadura moral, dispuestos a decir o escribir lo que sea con tal de recibir una compensación económica o una satisfacción para su estómago, ya agradecido de por sí.

Y resulta que ahora no sólo tenemos que aguantar las tonterías que sueltan `Manolete´ o De la Morena en la SER, que tanto daño hacen al Atlético, sino que se une al trío el ínclito Roberto Gómez. Ése que habla de todo pero no sabe de nada, un hombre que vive continuamente a contracorriente y que es el hazmerreír de todas las tertulias televisivas y radiofónicas.

Ahora le ha dado por hablar del Atleti. Y lo hace en una columna publicada ayer en el diario económico `Negocio´, en la que adula a Enrique Cerezo hasta el punto de considerarle “el mejor presidente que hay en el fútbol español”. Pero la cosa no se queda ahí. Lo más flagrante es que este tipo –qué mal llevo que alguien tan ridículo sea extremeño, con la buena gente que hay en la tierra de mi familia- es que manifieste que al productor “el club le cuesta bastante dinero y muchos sinsabores”. Claro, todos sabemos que Cerezo puso un pastón junto a Gil para hacerse con las acciones. Vergonzoso. Una afirmación carente de rigor periodístico.

¿La temperatura va subiendo? Esperad, que todavía queda lo mejor. “Ha tenido que soportar críticas, la mayoría muy injustas, por la venta de Fernando Torres y, sobre todo, por la marcha dentro de unos años, a La Peineta, dejando el vetusto y desubicado estadio Manzanares”, Gómez dixit.

Mis argumentos –creo que los de todos- ante esta brutal falacia: Cerezo defendió a capa y espada la continuidad del Niño de por vida. Ya sabemos cuál fue el final de la historia. Segundo, “vetusto y desubicado” estadio. Por eso es el único de España, junto al Camp Nou, que ha recibido la denominación `5 Estrellas´ de la UEFA; y todos sabemos que Coslada –cerca de donde estará el futuro estadio en cesión- está en pleno centro de Madrid y que la zona de Pirámides es el extrarradio de la capital.

¡Ah! Que no se me olvide. Señor Roberto, desde hace mucho años este precioso coliseo se llama Vicente Calderón. El Manzanares es un río que discurre a su lado y que dio nombre al estadio en un principio. Usted sí que está vetusto y mal informado.

Gente como Roberto Gómez o `Manolete´ son una verdadera lacra para el club, porque mienten y manipulan en favor de la directiva actual. El Atlético necesita un cambio en la gestión. Requiere personas que conozcan lo que fue esta entidad gloriosa y sitúen ese pasado como espejo para reconstruir lo que los Giles y Cerezo han destruido en los últimos veinte años.

06 noviembre 2007

Premio a la torpeza

Con Cerezo y Gil Marín al frente del Atlético de Madrid tenemos el surrealismo asegurado. El domingo lo vivimos sobre el césped con la derrota ante el Villarreal tras la humillante actuación de la defensa y de Leo Franco. Ayer lo protagonizó el presidente del club y productor cinematográfico al recibir el Máster de Oro del Fórum de Alta Dirección por su labor al frente de la entidad rojiblanca.

¡Toma ya! Para qué queremos más… Resulta que un tío que se hizo con las acciones del Atlético de manera ilegal, engañando a los socios y a la masa social, que junto a los Giles ha desparramado el patrimonio del club hasta reducirlo a la más mínima expresión, uno de los culpables de que el Atleti, durante los últimos años, haya sido el hazmerreír del fútbol español, recibe un galardón a su labor. ¡Olé! No quiero ni pensar cómo sería aquel que lo hiciera mal al frente de la entidad. Me entran sudores fríos sólo con planteármelo.

Es evidente que quien le ha entregado este premio absolutamente increíble es un amiguete de Cerezo. Porque alguien con dos dedos de frente le hubiera entregado el que de verdad se merece: el premio a la torpeza. De eso ha hecho gala, y con gran maestría, desde que preside el Atlético. Porque mentir, miente, mucho y mal.

Porque tal y como dijo en su momento, Fernando Torres no se ha ido a ningún lado y jugará por siempre en el Atlético; el equipo no se irá a jugar a un estadio que no sea de su propiedad, y la directiva lleva años y años haciendo todo lo posible por que el Atlético retorne al puesto que por historia le corresponde.

No sólo todo lo dicho anteriormente es falso, sino que ahora asegura que la escuadra de Javier Aguirre va a ganar un título esta temporada. Premio a la torpeza. Lo que le gustan los charcos a Cerezo. Se mete hasta el corvejón. Y casi siempre sale escaldado. Pues aquí tenemos otra `perla´ del productor. Todo el mundo diciendo que la defensa del Atleti es de chiste, y a él sólo se le ocurre presionar a la plantilla con un objetivo irreal, por lo menos de momento.

Los rojiblancos han demostrado un gran potencial ofensivo, y es cierto que en esta zona del campo, el club ha fichado con tino. Pero al Atlético le falta regularidad en el juego y en los resultados, una defensa prácticamente entera y un portero de garantías que tendremos que buscar en el filial, visto lo visto. Me parecen demasiados detalles como para liarse la manta a la cabeza y pensar en títulos. Todo a su tiempo, señor Cerezo.

04 noviembre 2007

Esta defensa es una ruina

El fútbol tiene cosas inexplicables. Y el Atlético se convierte, a veces, en un fenómeno paranormal digno de Milenio 3. Para el que no haya visto el partido ante el Villarreal, basta con decir que el equipo de Javier Aguirre vencía por 2-0 a los 25 minutos, que gozó de tres ventajas en el marcador, que dispuso de un penalti a favor y que marcó tres dianas. Alguien con la cabeza en su sitio apostaría por que el Atleti se llevó la victoria. Respuesta incorrecta. Los rojiblancos cayeron por 3-4 víctimas de una defensa ruinosa.

Y es que hay cosas imposibles de entender. La directiva se deja un ojo de la cara en fichar futbolistas de ataque, que, todo sea dicho, lo están haciendo de maravilla, pero se olvida de traer jugadores decentes para la defensa y la portería. Así le va al Atlético. Todo el esfuerzo ofensivo, la calidad y la pegada de la delantera queda en agua de borrajas cuando personajes tétricos como Perea o Leo Franco entran en acción. Y personifico en los errores porque Pablo y Pernía han realizado actuaciones discretas pero por encima de sus compañeros.

El pasado miércoles ante el Sevilla, la historia fue idéntica, aunque con final distinto. El análisis es el mismo. No se puede consentir que el conjunto colchonero tenga que marcar tres o cuatro goles en cada partido en el Calderón para tener opciones de victoria. Es inaudito. Con esa cifra de dianas, el triunfo debería estar más que asegurado.

De qué sirve hablar de los dos goles del Atlético a balón parado –cosa rara, por cierto-, incluido un nuevo remate de cabeza de Agüero a la red, del golazo espectacular de Simao, en definitiva, de la pegada del equipo arriba. Algo que no veíamos desde hace años. Lo de la zona trasera es una falta de respeto al trabajo, al esfuerzo y la entrega del resto de jugadores. Y el problema es que esto no parece tener solución hasta el mercado de invierno. Con lo que hay en el banquillo, el remedio se antoja peor que la enfermedad.

De todos modos, y sin que sirva de precedente, yo sigo confiando en este Atlético. En la escuadra ambiciosa, ávida de triunfos, letal de cara al marco contrario. La que ha devuelto la ilusión a los atléticos, que esta tarde, como el pasado miércoles, han llenado el Calderón a rebosar.

La que da la impresión de que juega contra el rival y contra su propia defensa y portero, empeñados en hacer regalos a los contrarios en cada partido, como si ya estuviéramos en Navidad. La que, pese a contar con una retaguardia penosa y digna de un circo de mala muerte, nos está dando tardes y noches de alegría que casi, casi habíamos dejado en el olvido por el paso del tiempo. Ése es el Atlético que queremos. Y en él no caben jugadores como los que hoy u otros días han tirado por la borda victorias cantadas o manchan con su presencia un escudo centenario y una camiseta que nunca han merecido vestir.

Esperemos que la dinámica cambie y el Atleti sea capaz de dar una imagen de seriedad defensiva en el choque del próximo domingo en Almería. Es la única pieza que les falta por engrasar a los colchoneros. Si todo sigue igual, el equipo alcanzará lo que su defensa y portero dictaminen en cada encuentro. Una lotería en toda regla.

03 noviembre 2007

Pegada y ambición, las claves de este nuevo Atlético

Más de un mes después de mi último post, mis sensaciones son contrarias a las que ofreció el Atlético de Madrid en el primer mes de competición. La imagen ha mejorado, el equipo demuestra cierto oficio y tiene ambición, su pegada en ataque es espectacular y salvo la defensa y el portero, funciona con la precisión de un reloj suizo.

Tengo que reconocer que no me lo esperaba. El batacazo en el Camp Nou generó dudas razonables sobre el rendimiento del Atleti, pero su juego y resultados en las tres jornadas siguientes han disipado todos mis temores.

Los de Aguirre, contra todo pronóstico, barrieron al Zaragoza, al que llegaron a convertir en una auténtica caricatura de equipo; doblegaron al Levante con la ley del mínimo esfuerzo y derrotaron al Sevilla en un encuentro espectacular, en el que los rojiblancos no tuvieron problemas para lanzarse al fango y pelear en las condiciones en las que el cuadro andaluz se siente más cómodo. Aún así, el Atlético consiguió ganar la batalla.

Y no olvidemos la exhibición de Agüero ante el Lokomotiv en Moscú. De no ser por la defensa, los colchoneros se hubieran llevado una victoria más que merecida. El balance no puede ser más ilusionante. El nivel de juego de los de Aguirre ha mejorado de manera notable, aunque tampoco sea nada del otro mundo, pero, sobre todo, lo que destaca sobremanera en este equipo es su pegada arriba y la ambición de un grupo de jugadores ávido de éxitos.

En ataque, caben múltiples combinaciones. Incluso sin Forlán y puede que sin el Kun, el Atlético presentaría ante el Villarreal una delantera que ya quisieran para sí muchos conjuntos de la máxima categoría: Luis García y Maxi. En ese caso, las bandas estarían bien cubiertas por Simao y Reyes. Es evidente que Agüero se encuentra en estado de gracia, que es determinante en ataque, pero si finalmente no puede ser de la partida, será un buen momento para comprobar las diferentes alternativas que hay en ataque y testear su rendimiento.

Este año sí parece que el Atlético da buenas vibraciones, aunque habrá que ver cómo se las gasta sin Forlán ni Agüero o cuando Raúl García no pueda jugar. Y es que el mediocentro navarro es el punto de equilibrio de este Atlético, el orden y la cabeza, un jugador que demuestra tener muchos más años que los que dice su carnet de identidad.

Mañana domingo, de nuevo, partidazo en el Calderón. El triunfo se antoja imprescindible para que la escuadra de Javier Aguirre dé un paso de gigante en sus aspiraciones y se consolide en zona de Champions. Allí estaremos para vivirlo y para contarlo después en La Voz Colchonera, que regresa tras un periodo de descanso.