Hay veces que uno se plantea si merece la pena ser aficionado del Atlético de Madrid. Sí, en determinadas circunstancias, en partidos concretos, está claro que uno se enorgullece de los colores rojo y blanco que luce en su corazón, pero otras, muchas otras, desafortunadamente, en la última década, el que les habla se para a pensar si sirve de algo tanto sufrimiento, tantas tardes aciagas, de sopor, de tristeza, de ver cómo tu equipo se arrastra. Hay aficiones que no se cansan de ver ganar a su escuadra. En nuestro caso, y en el mío en particular, uno está hasta los bemoles de perder, de no ganar ni el torneo de la galleta.
Que sí, que ya lo sé, que el Atlético, algunas veces, producto de no sé qué, te regala tardes inolvidables, partidos para enmarcar. Esta temporada no tantos, tres en concreto, y hace bien poco. Barcelona y Villarreal en el Calderón y Real Madrid en el Bernabéu. Por el contrario, son incontables las veces que el Atlético se transforma en el ‘Alieti’ del mismo modo que Mr. Jekyll se convertía en Mr. Hyde en décimas de segundo. La última muy reciente, este domingo en Mallorca.
Uno no entiende ni entenderá nunca cómo es posible jugar como se jugó ante los ‘grandes’ de la Liga española y cómo, en unos días, se puede ver al equipo arrastrarse por los campos. Los mismos hombres que una tarde cualquiera te ofrecen caviar, te hacen otro día el truco del almendruco para ponerte una aberrante mortadela en su lugar. Es incomprensible e inadmisible.
Si pretendéis que analice el encuentro en Son Moix, os habéis equivocado de persona y de lugar. El partido o el sucedáneo de choque que pudimos contemplar-sufrir no hay por dónde cogerlo. Y me refiero al bando colchonero, por supuesto. Los rojiblancos salieron perdiendo del túnel de vestuarios. Ni hubo actitud, ni ganas, ni empeño, ni tiros a puerta ni ‘cuatro fantásticos’ que valga.
Por no haber, no hubo ni tres pases seguidos. Y por haber hubo parte de guerra tras las lesiones de Antonio López y Heitinga –tremendo susto el que dio el holandés- y un delantero primero reconvertido a centrocampista para después pasar a ser flamante lateral derecho. Un tipo llamado Sinama incapaz de desbordar a una silla. Por cierto, que no se me olvide, Seitaridis volvió a 'jugar', esta vez de lateral izquierdo. Bien, Abel, bien. Surrealismo puro con sabor a sobrasada.
El Atlético fue un caos absoluto, desquiciante, en el que lo único que se salvó fue una jugada aislada de Forlán, que asistió a Maxi Rodríguez dentro del área para que la ‘fiera’ estrellara el esférico en el larguero tras un violento disparo. Y hasta ahí puedo leer porque no hubo nada más. El resto, auténticos desechos orgánicos. Una defensa de circo, que regala goles por doquier, un centro del campo desaparecido en combate y un ataque inoperante. Hasta el Kun estuvo desconocido. El argentino debió calzarse la bota izquierda en el pie derecho y la derecha en el izquierdo porque todavía no entiendo cómo pudo disparar en dirección al córner cuando gozó de un mano a mano con Aouate.
Así que donde dije digo, ahora digo Diego. De acariciar la zona de Champions hemos pasado a estar casi en la misma situación que en la previa ante el Villarreal. La falta de criterio, de una filosofía de juego y, sobre todo, la alarmante ausencia de regularidad resultan preocupantes. Donde antes había ilusión ahora hay pesimismo. Es cierto que el fútbol es muy variable, pero este tipo de cambios tan drásticos no auguran nada positivo para el Atlético de Madrid. O los rojiblancos se ponen las pilas, miran al escudo de una vez y se enteran de lo que supone militar en esta entidad, o el sueño de retornar a la Champions se irá al garete.
Por mi parte, el partido del domingo en Mallorca tuvo un consuelo: las cañas que me tomé con uno de mis primos y un buen amigo, a los que ‘obligué’ –casi de forma literal- a presenciar el encuentro. Fue lo único que saqué en claro de tan deplorable noche. Al menos, siempre me quedará Badajoz.
Que sí, que ya lo sé, que el Atlético, algunas veces, producto de no sé qué, te regala tardes inolvidables, partidos para enmarcar. Esta temporada no tantos, tres en concreto, y hace bien poco. Barcelona y Villarreal en el Calderón y Real Madrid en el Bernabéu. Por el contrario, son incontables las veces que el Atlético se transforma en el ‘Alieti’ del mismo modo que Mr. Jekyll se convertía en Mr. Hyde en décimas de segundo. La última muy reciente, este domingo en Mallorca.
Uno no entiende ni entenderá nunca cómo es posible jugar como se jugó ante los ‘grandes’ de la Liga española y cómo, en unos días, se puede ver al equipo arrastrarse por los campos. Los mismos hombres que una tarde cualquiera te ofrecen caviar, te hacen otro día el truco del almendruco para ponerte una aberrante mortadela en su lugar. Es incomprensible e inadmisible.
Si pretendéis que analice el encuentro en Son Moix, os habéis equivocado de persona y de lugar. El partido o el sucedáneo de choque que pudimos contemplar-sufrir no hay por dónde cogerlo. Y me refiero al bando colchonero, por supuesto. Los rojiblancos salieron perdiendo del túnel de vestuarios. Ni hubo actitud, ni ganas, ni empeño, ni tiros a puerta ni ‘cuatro fantásticos’ que valga.
Por no haber, no hubo ni tres pases seguidos. Y por haber hubo parte de guerra tras las lesiones de Antonio López y Heitinga –tremendo susto el que dio el holandés- y un delantero primero reconvertido a centrocampista para después pasar a ser flamante lateral derecho. Un tipo llamado Sinama incapaz de desbordar a una silla. Por cierto, que no se me olvide, Seitaridis volvió a 'jugar', esta vez de lateral izquierdo. Bien, Abel, bien. Surrealismo puro con sabor a sobrasada.
El Atlético fue un caos absoluto, desquiciante, en el que lo único que se salvó fue una jugada aislada de Forlán, que asistió a Maxi Rodríguez dentro del área para que la ‘fiera’ estrellara el esférico en el larguero tras un violento disparo. Y hasta ahí puedo leer porque no hubo nada más. El resto, auténticos desechos orgánicos. Una defensa de circo, que regala goles por doquier, un centro del campo desaparecido en combate y un ataque inoperante. Hasta el Kun estuvo desconocido. El argentino debió calzarse la bota izquierda en el pie derecho y la derecha en el izquierdo porque todavía no entiendo cómo pudo disparar en dirección al córner cuando gozó de un mano a mano con Aouate.
Así que donde dije digo, ahora digo Diego. De acariciar la zona de Champions hemos pasado a estar casi en la misma situación que en la previa ante el Villarreal. La falta de criterio, de una filosofía de juego y, sobre todo, la alarmante ausencia de regularidad resultan preocupantes. Donde antes había ilusión ahora hay pesimismo. Es cierto que el fútbol es muy variable, pero este tipo de cambios tan drásticos no auguran nada positivo para el Atlético de Madrid. O los rojiblancos se ponen las pilas, miran al escudo de una vez y se enteran de lo que supone militar en esta entidad, o el sueño de retornar a la Champions se irá al garete.
Por mi parte, el partido del domingo en Mallorca tuvo un consuelo: las cañas que me tomé con uno de mis primos y un buen amigo, a los que ‘obligué’ –casi de forma literal- a presenciar el encuentro. Fue lo único que saqué en claro de tan deplorable noche. Al menos, siempre me quedará Badajoz.

6 comentarios:
Estimado Blogger:
Tenemos el placer de invitarte a la presentación de Bloggerball, que ya puedes encontrar en http://www.bloggerball.com/
Tras muchos quebraderos de cabeza para poner en marcha una idea e innumerables pruebas para darle forma, ya ha nacido Bloggerball, una Web que persigue dotar de reconocimiento a los Blogs de deporte e intensificar su importancia dentro del periodismo deportivo, porque vosotros sois los que de verdad podéis presumir de ofrecer opiniones deportivas libres e independientes.
Bloggerball quiere ser el punto de encuentro de todos los Blogs deportivos en lengua castellana, potenciando el conocimiento y seguimiento de los mismos dentro de la Red.
Ofrecemos la mayor base de datos de blogs deportivos en castellano, así como un sistema de información on-line de los nuevos artículos que se vayan publicando dentro de la Red, con lo que el usuario de Bloggerball podrá disponer de acceso a toda la información actualizada.
Queremos dedicaros este trabajo a todos vosotros, incansables Bloggers, que invertís vuestro tiempo libre y dedicación a informar y opinar sobre lo que sentís y os gusta, dando un verdadero sentido a la calidad de la información, ofreciendo a los lectores de Blogs una forma útil de desarrollar su pasión por el deporte, facilitándoles su nueva forma de entenderlo y el acceso a la información y opiniones que les ofrecen un valor añadido.
Por todo ello y para poder participar juntos de este proyecto, nos gustaría solicitarte que nos incluyas entre tus links, como página de referencia dentro de la Blogosfera deportiva, agradeciendo de antemano tu colaboración y dedicación.
Dado el gigantesco volumen, no hemos podido solicitar permiso a los diferentes bloggers para la inclusión de sus blogs y sus artículos en Bloggerball. Por tal motivo rogamos a todos aquellos bloggers que no deseen ser mencionados en esta Web nos hagan llegar un simple e-mail solicitado su exclusión a la siguiente dirección: info@bloggerball.com.
Te invitamos a visitar nuestra página, así como aportar todas las ideas que puedan ayudarnos a mejorar, para hacer de la Bloggosfera deportiva una referencia dentro del periodismo deportivo.
Si quieres contactar con nosotros estamos a tu disposición en
Atentamente,
Bloggerball. http://www.bloggerball.com/
Estoy harto de este Atleti. No se puede jugar bien un día y al día siguiente desaparecer en combate. FAlta compromiso, regularidad y entrega. Un abrazo.
No se que diablos le pasa al Atléti, me recuerda mucho al Barça de la temporada pasada, el cual hacia un dia un partido ESPLENDIDO y al dia siguiente hacia un partido para tirarse del balcón.
Paciencia y confianza en vuestro equipo.
Saludos crack
Hola Borja!
Es extraña la temporada del Atlético. Juega de cine unos partidos y en otros desaparece. Quién cumple en todo momento es la afición. Precisamente en los malos momentos es cuando tiene que estar más al lado del equipo.
Saludos.
Sílvia
Un blog original, y con artículos interesantes, me gustaría un cambio de links si quieres.
Si te intersea un cambio de links, me tienes en;
http://chovenaplaza.wordpress.com/
Es increible, el Atlético es un club que siempre ha tenido grandes jugadores, buen presupuesto y una afición muy grande. La pregunta para mi es por qué el Atlético no puede ser regular?
En la Champions le toco en teoria el rival más flojo y no supo aprovecharlo y en la Liga dudo que el Villarreal (un equipo muy regular), deje escapar la posición de Champions.
Esperaremos el desenlace.
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